“Mamá, no quiero ir a la escuela”: Bullying en niños de primaria

El bullying o acoso escolar es un término que se usa para definir una forma de maltrato que se presenta dentro del ambiente escolar. Esta situación de agravio se manifiesta de una forma recurrente, intencional y perjudicial hacia un estudiante por parte de un compañero o de un grupo de compañeros, sin que se genere previamente una provocación por parte del primero. El bullying en niños de primaria abarca escenarios que van desde maltrato físico, pasando por agresiones verbales e incluso rechazo y aislamiento. Todo esto pone en evidencia el desequilibro de poder que existe entre la víctima y los agresores. Esta falta de recursos del más débil, le incapacita salir del ambiente de agresión por lo que se ha visto necesario intervenir en estas situaciones.

Las consecuencias del bullying abarcan más que las repercusiones dentro del contexto escolar. Las víctimas, aquellos estudiantes que reciben las agresiones, manifiestan trastornos del estado de ánimo, ansiedad, e incluso se llega a hablar de ideación suicida en casos prolongados. De igual manera se han detectado repercusiones en cuanto a los agresores, puesto que, sus conductas de relacionamiento han sido reforzadas durante la etapa escolar: Esto pone de manifiesto que sus actos impulsivos y agresivos puedan dar paso a desajustes sociales como vandalismo, daño a la propiedad privada, uso de armas e incluso robos.

Por último, se puede hablar también de las consecuencias de los observadores, puesto que los mismos también participan en la dinámica del bullying siendo agentes importantes de reforzamiento. El valorar como normal las agresiones, el reforzamiento del individualismo y el desensibilizarse ante el sufrimiento del otro son algunas de las secuelas que se han observado en este último grupo.

¿Qué dice la ciencia?

Las investigaciones realizadas respecto al bullying en niños de primaria, sus consecuencias y antecedentes, se han centrado mayormente en la población estudiantil de los últimos ciclos de educación primaria y en educación secundaria. Esto se debe principalmente a que existe una gran dificultad metodológica para analizar los comportamientos que se manifiestan en el bullying en edades más tempranas. Sin embargo, los estudios que se han elaborado acerca de este fenómeno en los primeros años de escolarización, han manifestado que se pueden encontrar conductas relacionadas con el bullying en edades tempranas.

De igual manera varios investigadores analizan diferentes estudios realizados y han logran evidenciar que desde los estudios realizados en los años 90 en Suiza y Noruega  hasta estudios realizados en escuelas francesas con niños de entre 6-11 años, se ha demostrado que la violencia entre compañeros se puede evidenciar desde los primeros años escolares. Esto pone en evidencia la importancia de realizar intervenciones preventivas desde los primeros años de escolarización.

Los estudios que se han realizado acerca de los programas de intervención y de prevención señalan aspectos de la cultura escolar sobre los que se pueden trabajar para reducir el acoso escolar.  En primer lugar, se habla de mejorar las relaciones dentro de la comunidad escolar ya que esto incluso conlleva al aprendizaje dentro de un ambiente seguro. En segundo lugar, se menciona el soporte organizacional en cuanto a la activación de procedimientos para prevenir las conductas asociadas al bullying y por último, se señala la importancia de las reglas dentro de los centros educativos para que los alumnos identifiquen las situaciones de acosos y logren reducirlas. Esta información ha permitido que dentro del contexto escolar español se implementen programas de educación para la convivencia, los mismos que están relacionados con disminuir comportamientos de violencia dentro del ámbito escolar.

Lorena Serrano – Psicóloga infantil

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