Recursos · Para familiares
Qué hacer durante una rabieta
Las rabietas son frecuentes entre los 1 y los 5 años: el niño siente emociones muy intensas y todavía no tiene las herramientas para manejarlas. No son un fracaso suyo como padre o madre. Esta guía le orienta sobre qué hacer antes, durante y después, y cuándo consultar.
Una rabieta es como una ola
Sube, llega a un punto alto y baja. Cada momento pide algo distinto de usted.
Hambre, sueño, cansancio o un cambio brusco de actividad suelen anunciarla. Anticiparse previene muchas.
No es momento de enseñar ni de razonar. Su tarea es mantener la calma y la seguridad.
Cuando ya está tranquilo, reconecte con un abrazo y pongan nombre a lo que pasó.
Durante la rabieta: qué hacer
- Cuide su propia calma.
Respire antes de actuar. Su tono tranquilo le ayuda a regularse; si usted grita, la rabieta crece.
- Asegúrese de que esté a salvo.
Aleje objetos peligrosos. Si golpea o se lanza, contenga con firmeza y suavidad.
- Use pocas palabras.
Algo breve como «Estás muy enojado. Estoy aquí». Las explicaciones largas no llegan en ese momento.
- No ceda a lo que pedía con la rabieta.
Si la rabieta consigue lo que quería, aprenderá que funciona. Mantenga el límite con cariño.
- Espere a que baje.
Quédese cerca, aunque no le hable. La rabieta termina; acompañarle mientras pasa es suficiente.
Lo que ayuda
- Hablar en voz baja y agacharse a su altura.
- Nombrar la emoción: «Estás frustrado porque…».
- Ofrecer un abrazo cuando lo acepte.
- Mantener el mismo límite cada vez.
Lo que conviene evitar
- Gritar, amenazar o castigar en el momento.
- Reírse o burlarse de lo que siente.
- Dar explicaciones largas o discutir.
- Ceder para que se calle.
¿Qué decir en cada situación?
Elija una situación para ver una frase que puede usar.
En público
Sé que querías ese juguete y te enojaste. Hoy no lo vamos a comprar. Vamos a un lugar más tranquilo hasta que te sientas mejor.
Llévele a un sitio con menos gente. Lo que piensen los demás importa menos que mantener la calma.
Cuando pega
No te voy a dejar pegar. Puedes estar enojado, pero no puedes lastimar.
Detenga su mano con firmeza, sin devolver el golpe. Cuando se calme, hablen de otras formas de mostrar el enojo.
Al apagar pantallas
Te quedan cinco minutos. Cuando termine este video, apagamos y vamos a jugar.
Avise antes del final y tenga lista la siguiente actividad. Los cortes bruscos son un detonante muy común.
Al irse a dormir
Ya es hora de dormir. ¿Quieres que leamos uno o dos cuentos?
Dar a elegir entre dos opciones le devuelve algo de control. Una rutina igual cada noche reduce las peleas.
Para prevenir las siguientes
- Cuide lo básico. Muchas rabietas aparecen con hambre, sueño o cansancio.
- Anticipe los cambios. «En cinco minutos nos vamos del parque» ayuda más que irse de golpe.
- Dé opciones pequeñas. «¿La camiseta roja o la azul?» le hace sentir que decide algo.
- Reconozca cuando lo hace bien. «Te enojaste y te calmaste solo, ¡muy bien!»
Cuándo consultar
- Las rabietas son muy frecuentes, varias veces al día, casi todos los días.
- Duran mucho tiempo o son cada vez más intensas.
- Se lastima, lastima a otros o rompe cosas con frecuencia.
- Siguen siendo frecuentes e intensas después de los 5 o 6 años.
- Usted siente que ya no sabe qué hacer o que la situación le desborda.
En terapia trabajamos con el niño y con los padres. También ofrecemos asesoría solo para los padres.
No tiene que hacerlo solo. Si las rabietas le están desbordando, podemos orientarle en una asesoría para padres.
Escríbanos por WhatsAppEsta guía es informativa y no reemplaza una evaluación psicológica.