Recursos · Duelo

Cómo hablarle de la muerte a un niño

Cuando muere alguien cercano, muchos adultos no saben qué decir y prefieren callar para proteger al niño. Pero los niños se dan cuenta de todo, y el silencio les deja solos con sus dudas. Esta guía le orienta sobre qué decir según la edad, cómo responder a las preguntas difíciles y cuándo buscar ayuda.

Un adulto y un niño sentados juntos mirando por una ventana

Lo que ayuda a cualquier edad

  1. Dígale la verdad, pronto y con palabras simples.

    Es mejor que lo escuche de usted que de otra persona o por casualidad. Busque un momento tranquilo y un lugar conocido.

  2. Use la palabra «murió».

    Expresiones como «se durmió» o «lo perdimos» confunden y pueden dar miedo. Explique que el cuerpo dejó de funcionar.

  3. Deje que pregunte, y responda las veces que haga falta.

    Repetir la misma pregunta es su manera de entender. Si no sabe una respuesta, puede decir «no lo sé».

  4. No esconda su tristeza.

    Verle triste le enseña que sentir dolor es normal. Lo que da miedo es ver a un adulto desbordado sin explicación.

  5. Mantenga las rutinas.

    La escuela, las comidas y la hora de dormir le dan seguridad cuando todo lo demás cambió.

Qué decir según la edad

Elija la edad del niño. Cada etapa entiende la muerte de una forma distinta.

Un adulto agachado habla con una niña pequeña
Es esperable que
Pregunte lo mismo muchas vecesJuegue a que alguien muereVuelva a conductas de más pequeñoQuiera estar pegado a usted
3 A 5 AÑOS

Palabras simples y verdaderas

Todavía no entienden que la muerte es para siempre. Pueden preguntar cuándo vuelve, aunque ya se lo hayan explicado.

Puede decir«La abuela murió. Su cuerpo dejó de funcionar: ya no respira, no come y no siente dolor. No va a volver. Estamos tristes, y está bien llorar.»
Mejor evitar«Se quedó dormida» o «se fue de viaje»: puede darle miedo dormir o esperar que regrese.
Un adulto y un niño observan una planta con hojas secas
Es esperable que
Pregunte qué pasa con el cuerpoTema que usted también mueraTenga dolores de barriga o cabezaLe cueste concentrarse en clases
6 A 9 AÑOS

Explicar el ciclo de la vida

Empiezan a entender que la muerte es para siempre y que le ocurre a todos. Quieren saber detalles concretos y pueden pensar que algo que hicieron la causó.

Puede decir«Murió porque su corazón estaba muy enfermo y dejó de funcionar. No fue por nada que tú hayas hecho, dicho o pensado.»
Mejor evitarOcultar la causa o responder con evasivas: el niño llena los vacíos con su imaginación.
Un adulto y un niño sentados en los escalones de casa al atardecer, conversando
Es esperable que
Sienta enojoQuiera conocer detallesSe aísle un pocoSe preocupe por el futuro de la familia
10 A 12 AÑOS

Abrir espacio a las preguntas

Entienden la muerte casi como un adulto y piensan en lo que va a cambiar. A veces esconden lo que sienten para no preocupar a los mayores.

Puede decir«Puedes preguntarme lo que quieras, incluso lo difícil. Yo también estoy triste, y podemos estar tristes juntos.»
Mejor evitar«Tienes que ser fuerte» o «ahora te toca cuidar a tu mamá»: le cargan con una responsabilidad que no le corresponde.
Un adulto se asoma con calma a la habitación de un adolescente
Es esperable que
Tenga cambios de humorBusque más a sus amigosSe haga preguntas sobre el sentido de la vidaPrefiera estar solo a ratos
ADOLESCENTES

Estar disponible sin presionar

Entienden la muerte por completo, pero suelen vivir el duelo a su manera y apoyarse más en sus amigos. Pueden parecer indiferentes un día y muy afectados al siguiente.

Puede decir«No tienes que hablar ahora. Estoy aquí cuando quieras. Y si prefieres hablar con otra persona, también está bien.»
Mejor evitarObligarle a hablar o pedirle que asuma tareas de adulto en la casa.

Las preguntas difíciles

Toque cada tarjeta para ver una forma de responder.

Cuándo buscar ayuda profesional

La tristeza y los cambios de conducta son normales al inicio. Consulte si, después de varias semanas:

  • Los miedos o las conductas de cuando era más pequeño no disminuyen.
  • No puede separarse de usted, dormir solo o ir a la escuela.
  • Se sigue culpando por la muerte.
  • Deja de jugar, de ver a sus amigos o baja mucho su rendimiento escolar.

Si el niño o adolescente habla de querer morir o de «irse con» la persona que murió, busque ayuda de inmediato: 911 · Línea de salud mental del MSP: 171, opción 6 (de 7:00 a 20:00) · o la emergencia del hospital más cercano.

No tiene que hacerlo solo. Contamos con una especialista en niños y adolescentes que puede acompañar a su hijo y orientarle a usted.

Esta guía es informativa y no reemplaza una evaluación psicológica.