Recursos · Para familiares

¿Cuándo llevar a mi hijo al psicólogo?

Todos los niños y adolescentes pasan por etapas difíciles: miedos, berrinches, cambios de humor. La mayoría son parte del crecimiento. Esta guía le ayuda a distinguir lo que es esperable para su edad de lo que conviene consultar, y a saber cómo hablarle de ir al psicólogo.

Tres preguntas clave

  1. ¿Cuánto tiempo lleva?

    Un cambio que dura unos días suele pasar solo. Si se mantiene por varias semanas o va en aumento, conviene prestarle atención.

  2. ¿Cuánto afecta su vida?

    Fíjese si interfiere con la casa, la escuela, los amigos, el sueño o la alimentación.

  3. ¿Es esperable para su edad?

    Un berrinche a los 3 años es normal; uno igual de intenso a los 10, no tanto. Revise abajo las señales según la edad.

Señales según la edad

Elija la edad de su hijo.

3 a 5 años

Suele ser esperable

  • Berrinches cuando se frustra o está cansado.
  • Miedo a la oscuridad, a los monstruos o a separarse un rato.
  • Querer dormir con los padres de vez en cuando.
  • Algún retroceso breve ante un cambio, como la llegada de un hermano.

Conviene consultar si…

  • Las rabietas son muy frecuentes, muy largas o se lastima.
  • No logra separarse de usted ni por poco tiempo.
  • Vuelve a mojar la cama o a hablar como bebé por varias semanas.
  • Tiene dolores de barriga o de cabeza frecuentes sin causa médica.

6 a 11 años

Suele ser esperable

  • Nervios antes de un examen o de una situación nueva.
  • Enojos y discusiones ocasionales.
  • Días de desánimo después de un problema en la escuela.
  • Querer pasar más tiempo con amigos que en familia.

Conviene consultar si…

  • No quiere ir a la escuela o baja mucho su rendimiento.
  • Sus miedos o preocupaciones le impiden hacer cosas normales.
  • Pelea o agrede con frecuencia, en casa o en clase.
  • Está triste, aislado o sin ganas casi todos los días.
  • Le cuesta mucho hacer o mantener amigos.

Adolescentes

Suele ser esperable

  • Cambios de humor y más necesidad de privacidad.
  • Más discusiones con los padres.
  • Preocupación por su imagen y por lo que piensan sus amigos.
  • Pasar más tiempo en su cuarto o con el celular.

Conviene consultar si…

  • Se aísla de sus amigos, no solo de la familia.
  • Pierde el interés por casi todo lo que antes disfrutaba.
  • Tiene explosiones de ira o conductas que no puede controlar.
  • Cambia mucho su forma de comer o de dormir.
  • Baja mucho en el colegio o falta con frecuencia.

Señales que requieren atención inmediata

  • Habla de querer morir, de no querer vivir o de hacerse daño.
  • Se lastima a propósito.
  • Deja de comer o cambia de forma brusca y extrema su comportamiento.

No espere: 911 · Línea de salud mental del MSP: 171, opción 6 (de 7:00 a 20:00) · o la emergencia del hospital más cercano.

Cómo hablarle de ir al psicólogo

La forma de plantearlo hace una gran diferencia. Sea sincero y evite presentarlo como un castigo.

Con niños pequeñosVamos a ir donde una persona que ayuda a los niños con lo que sienten. Allá se juega, se dibuja y se conversa.

Use palabras simples y cuéntele que usted también va a ir.

Con adolescentesTe noto pasándola mal y quiero que tengas un espacio tuyo para hablar. Lo que cuentes ahí es privado.

Inclúyalo en la decisión: puede proponer horarios o la modalidad.

Lo que ayuda

  • Explicarle para qué va, con palabras de su edad.
  • Decirle que no está en problemas.
  • Escuchar sus dudas y sus miedos.

Lo que conviene evitar

  • Usarlo como amenaza: «si sigues así, te llevo al psicólogo».
  • Llevarle con engaños.
  • Decirle que «algo está mal» en él.

¿Su hijo no quiere ir? Es más común de lo que parece, sobre todo en adolescentes. Podemos empezar con una asesoría para los padres y ver juntos cómo plantearlo.

¿Tiene dudas sobre su hijo? La primera sesión es solo con los padres: puede ser presencial o por videollamada.

Esta guía es informativa y no reemplaza una evaluación psicológica.