Recursos · Duelo
Cómo hablarle de la muerte a un niño
Cuando muere alguien cercano, muchos adultos no saben qué decir y prefieren callar para proteger al niño. Pero los niños se dan cuenta de todo, y el silencio les deja solos con sus dudas. Esta guía le orienta sobre qué decir según la edad, cómo responder a las preguntas difíciles y cuándo buscar ayuda.

Lo que ayuda a cualquier edad
- Dígale la verdad, pronto y con palabras simples.
Es mejor que lo escuche de usted que de otra persona o por casualidad. Busque un momento tranquilo y un lugar conocido.
- Use la palabra «murió».
Expresiones como «se durmió» o «lo perdimos» confunden y pueden dar miedo. Explique que el cuerpo dejó de funcionar.
- Deje que pregunte, y responda las veces que haga falta.
Repetir la misma pregunta es su manera de entender. Si no sabe una respuesta, puede decir «no lo sé».
- No esconda su tristeza.
Verle triste le enseña que sentir dolor es normal. Lo que da miedo es ver a un adulto desbordado sin explicación.
- Mantenga las rutinas.
La escuela, las comidas y la hora de dormir le dan seguridad cuando todo lo demás cambió.
Qué decir según la edad
Elija la edad del niño. Cada etapa entiende la muerte de una forma distinta.

Palabras simples y verdaderas
Todavía no entienden que la muerte es para siempre. Pueden preguntar cuándo vuelve, aunque ya se lo hayan explicado.

Explicar el ciclo de la vida
Empiezan a entender que la muerte es para siempre y que le ocurre a todos. Quieren saber detalles concretos y pueden pensar que algo que hicieron la causó.

Abrir espacio a las preguntas
Entienden la muerte casi como un adulto y piensan en lo que va a cambiar. A veces esconden lo que sienten para no preocupar a los mayores.

Estar disponible sin presionar
Entienden la muerte por completo, pero suelen vivir el duelo a su manera y apoyarse más en sus amigos. Pueden parecer indiferentes un día y muy afectados al siguiente.
Las preguntas difíciles
Toque cada tarjeta para ver una forma de responder.
Cuándo buscar ayuda profesional
La tristeza y los cambios de conducta son normales al inicio. Consulte si, después de varias semanas:
- Los miedos o las conductas de cuando era más pequeño no disminuyen.
- No puede separarse de usted, dormir solo o ir a la escuela.
- Se sigue culpando por la muerte.
- Deja de jugar, de ver a sus amigos o baja mucho su rendimiento escolar.
Si el niño o adolescente habla de querer morir o de «irse con» la persona que murió, busque ayuda de inmediato: 911 · Línea de salud mental del MSP: 171, opción 6 (de 7:00 a 20:00) · o la emergencia del hospital más cercano.
No tiene que hacerlo solo. Contamos con una especialista en niños y adolescentes que puede acompañar a su hijo y orientarle a usted.
Escríbanos por WhatsAppEsta guía es informativa y no reemplaza una evaluación psicológica.